Extensiones del navegador: cuáles son peligrosas y cómo revisarlas
Una extensión puede leer todo lo que haces en las webs. Cómo elegir bien, revisar las que tienes y quitar las sospechosas.
Las extensiones añaden funciones al navegador: bloquear anuncios, traducir, guardar contraseñas, descargar vídeos… Son muy útiles, pero tienen un precio: muchas piden permiso para leer y cambiar todos tus datos en todas las webs que visitas. Una extensión maliciosa, o una buena que cambia de dueño, puede espiar lo que escribes, meterte publicidad o redirigirte a webs falsas.
Señales de alarma
- La instalaste sin querer, junto con otro programa, o no recuerdas haberla instalado.
- Cambió tu buscador o tu página de inicio sin preguntarte.
- Ves anuncios o ventanas emergentes donde antes no había.
- Pide más permisos de los que necesita: un cambiador de colores no necesita leer todas tus webs.
- No viene de la tienda oficial (Chrome Web Store, complementos de Edge o de Firefox).
- Tiene pocas valoraciones, comentarios recientes que hablan de publicidad o un desarrollador desconocido.
Revisa las que tienes
En Chrome: menú ⋮ > Extensiones > Gestionar extensiones (o escribe chrome://extensions en la barra). En Edge: edge://extensions. En Firefox: about:addons.
Para cada una, pregúntate: ¿la uso?, ¿sé qué hace?, ¿confío en quien la publica? Pulsa Detalles para ver sus permisos y, en Chrome, cambia el acceso a sitios a Al seleccionar (solo cuando pulsas la extensión) o En sitios específicos para que no lea todas las webs.
Google recomienda desinstalar las extensiones que no necesites, en las que no confíes o que no vengan de Chrome Web Store. Para quitar una, en la página de extensiones pulsa Quitar y confirma. También puedes hacer clic derecho sobre su icono en la barra y elegir Quitar de Chrome.
Si vuelve a aparecer o el navegador sigue raro
- Si una extensión reaparece después de quitarla o sale como dañada una y otra vez, puede haber un programa en el equipo que la reinstala. Analiza el ordenador con Microsoft Defender y desinstala los programas que no reconozcas; la guía el navegador abre páginas solo explica cómo.
- Restablece el navegador: en Chrome, Configuración > Restablecer configuración > Restablecer la configuración a los valores predeterminados originales. Desactiva las extensiones y restaura el buscador y la página de inicio, sin borrar marcadores ni contraseñas. Después, vuelve a activar solo las que conozcas.
- Chrome también puede avisarte de extensiones peligrosas desde Configuración > Privacidad y seguridad > Verificación de seguridad.
Buenas costumbres
- Instala pocas extensiones y solo de la tienda oficial.
- Antes de instalar, mira los permisos que pide y las opiniones recientes.
- Desconfía de webs que te obligan a instalar una extensión para ver un vídeo o descargar algo.
- Revisa la lista de vez en cuando y quita lo que ya no uses.
- No necesitas extensiones para cosas que tu navegador ya hace (traductor, capturas, gestor de contraseñas, bloqueo de ventanas emergentes).
Fuentes consultadas
- Instalar y administrar extensiones (Ayuda de Google Chrome)
- Quitar software malicioso o no seguro (Ayuda de Cuenta de Google)
- Eliminar anuncios no deseados, ventanas emergentes y malware (Ayuda de Google Chrome)
